En 20 m², esta cocina en L apuesta por un contraste cromático sobrio y contemporáneo: muebles bajos en melamina petróleo combinados con altos en gris claro M06, sobre una cubierta de granito negro que aporta solidez y elegancia. El revestimiento tipo metro blanco con fragüe oscuro suma un toque industrial que dialoga con los electrodomésticos en acero inoxidable. El diseño aprovecha cada rincón: una torre de hornos empotrados, repisas abiertas en madera para la cristalería, y una logia totalmente integrada que oculta la lavadora tras frentes a juego, manteniendo la línea visual limpia. Una mesa de madera junto al acceso al patio completa un espacio funcional y luminoso, pensado para el día a día.





